Cine y casinos: una apuesta ganadora

por | junio 12, 2015

Desde que el mundo es mundo a los humanos nos gusta eso del ocio. Nos gusta tanto que le hemos levantado imperios que responden al nombre de Las Vegas y saludan a los recién llegados con luces de neón y locuras salvajes. O ésa es la imagen que nos ha dado el cine. Porque del mismo modo que nos gusta vivir el ocio nos gusta representarlo y recrearnos en él mientras admiramos la gran pantalla con unas palomitas en la mano. A veces la recreación es más realista, a veces menos, pero es una constante.

La historia del cine está trufada de películas que ocurren en un casino o que tienen su momento álgido en medio de una partida, más o menos legal… Vámonos pues con un recopilatorio de los mejores films de casinos hasta el momento (y también hay aportaciones patrias):

  • The Pelayos (2012). Gran film made in Spain protagonizado por Daniel Brühl, Lluís Homar, Oriol Vila, Miguel Ángel Silvestre y Vicente Romero. Lo mejor de la cinta, la tensión y el hecho de que los tipos de la película son la réplica en celuloide de los protagonistas reales de la historia, la familia Pelayo que se embolsó 250 millones de pesetas con un método de conteo Grandes actuaciones en medio de casinos de lo más variado, mientras máquinas recreativas como las que Jomesa pone en los bares de España dan la banda sonora al film. Un must see, en resumen.
  • 21 Blackjack (2008). Kevin Spacey es la cabeza de un grupo de estudiantes del Massachusetts Institute of Technology. Loos fines de semana van a Las Vegas a hacer fortuna aprovechando sus notables cualidades para el cálculo y, claro está, esto no gusta a los dueños de los casinos que despluman. Junto al siempre interesante Spacey, Laurence Fishburne, Jim Sturgess y Kate Bosworth son los conteadores de este film. Una de las frases estrella de la trama: “¿Sabes qué es lo que más me gusta de Las Vegas? Que puedes ser quien te dé la gana”.
  • Casino Royale 007 (2006). James Bond no podía no estar en este ranking. El agente 007 es buen jugador de cartas y entre máquinas recreativas y mesas de BlackJack ocurren más de una y de dos de las secuencias de la saga. En esta ocasión el agente Bond (al que da vida por primera vez Daniel Craig en 2006) debe ganar en una partida de póquer a un peligroso terrorista de nombre Le Chiffre. Frase para la posteridad: “¿Cree usted en Dios, señor Le Chiffre? No, creo en una proporción razonable de retorno de la inversión”. No es el único momentazo de la película. Con Casino Royale Daniel Craig convenció a la audiencia de que podía ser un muy digno sucesor de la saga James Bond.
  • Casino (1995). Robert de Niro, Sharon Stone y Joe Pesci bajo las órdenes de Martin Scorsese son promesa (y muy buen cumplida) del mejor cine negro. La película se ambienta en Las Vegas de los años setenta y la trama se basa en mafia, corrupción y contrabandismo, los elementos esenciales para una gran película si Scorsese lleva la batuta.
  • El golpe (1973). Robert Redford. Paul Newman. Un peliculón como pocos en la historia del cine. El golpe se llevó 7 premios Óscar y le sobraban las razones El duelo interpretativo es de quitarse el sombrero y la trama es del todo interesante. El film se ubica en el Chicago de los años treinta y los protagonistas planean un timo para vengar la muerte de un amigo. El objetivo: un gángster de Chicago. Lógicamente la revancha va a exigirles de ingenio y complejidad para poder devolverle el golpe al mafioso. No te puedes perder la escena de la partida de póquer a bordo de un tren.

Y con esto tenemos un básico de películas imperdibles que han reflejado el ambiente del póquer y las máquinas recreativas, las trampas, el conteo y las tramas mafiosas. Pero no es sólo el cine quien se ha fijado en los casinos. En teatro recientemente ha habido producciones como La partida, dirigida por Julio Manrique y vista en Barcelona, donde las partidas de póquer entre amigos y en los bajos fondos son el catalizador de algunos problemas de largo recorrido que acaban por estallar. El ocio es más que ocio y las partidas dan mucho de sí, sea cual sea su escenario…

 

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